El Tour de Flandes (también conocido como De Ronde, “El Tour”), se celebra en Bélgica cada primavera. Es la carrera ciclista más importante de Flandes y uno de los cinco monumentos del ciclismo. Disputado por primera vez en 1913, el Tour de Flandes alcanzó su edición número 100 en 2016. Existe un vínculo inseparable entre el ciclismo en Flandes y el nacionalismo flamenco. La otra gran carrera belga, la Liège–Bastogne–Liège, está en el sur francófono. El diario deportivo Sportwereld no solo quería publicar un periódico nacionalista flamenco: libró además una guerra de 10 años con la dirección francófona de la federación nacional de ciclismo en Bruselas para lanzar De Ronde.
El Tour de Flandes cruza las dos provincias occidentales de Flandes, Flandes Occidental y Flandes Oriental. Desde 1998 la carrera sale de Brujas, en el noroeste de Flandes, cerca del Mar del Norte. Tras la salida, la carrera se dirige al sur por carreteras anchas sobre las llanuras de Flandes Occidental. En los últimos años esta ruta sur se sigue durante 55 km hasta Kortrijk, en el sur de Flandes Occidental, antes de girar al este, hacia las Ardenas flamencas, donde el paisaje se vuelve poco a poco más ondulado.
Las cotas ofrecen muchas oportunidades de ataque y suelen ser los puntos decisivos de la carrera. Son subidas célebres por ser cortas pero muy empinadas, y la mayoría, aunque no todas, son adoquinadas. Casi todas se concentran en una zona relativamente pequeña, con carreteras que giran sin parar y a menudo de forma brusca. El Oude Kwaremont es la subida más larga, con 2,2 km: una cota atípica porque no es muy empinada, pero considerada una de las más duras de Flandes por su longitud y su adoquín. La más empinada de todas es el Koppenberg, totalmente adoquinado: 600 metros con rampas demoledoras del 22% por un camino estrecho y mal pavimentado. Las dos últimas subidas de la carrera, el Oude Kwaremont y el Paterberg, se afrontan dos veces en un ‘circuito final'.
Lo empinado de estas cotas favorece un estilo agresivo y de ataque, lo que convierte al Tour de Flandes en una carrera muy atractiva para el público. Por su recorrido exigente y sus características específicas, el Tour de Flandes ha favorecido en la era moderna a un tipo concreto de corredor, los especialistas de clásicas o ‘flandriens'. El carácter agresivo de las subidas premia a los corredores explosivos, pero la longitud de la carrera exige también el máximo nivel de forma y resistencia.
Este año, el flandrien por excelencia, Niki Terpstra, busca su segunda victoria. ¿Podrá imponerse a nombres como Peter Sagan, Niki Terpstra, Ian Standard & Greg Avermaet? Necesitará una buena dosis de “suerte”: quizá por eso ningún corredor ha logrado ganar el Tour de Flandes más de tres veces. Hasta los mejores y más grandes especialistas de su época sufren la mala suerte o caen víctimas de los imprevistos de la carrera.
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